SATE

Sistema de aislamiento térmico por el exterior

Aparecen en Suecia en 1940 y en los años 50 se fueron extendiendo a Alemania y Suiza. Fueron principalmente los países centroeuropeos los que, teniendo un parque inmobiliario más envejecido y más escasez de suelo en el interior de las ciudades, necesitaron de la rehabilitación y optaron por este sistema pues era el que más se adaptaba a edificios ya construidos.

En los países latinos, al menos los del sur, la entrada fue más tardía debido, por un lado, a que la preocupación estaba más en la ventilación para protegerse del calor que en el aislamiento y, por otro, a que hasta hace relativamente pocos años no se dedicaban muchos esfuerzos a la rehabilitación de los edificios.

Sin embargo, el ahorro económico que supone adecuar las fachadas a las exigencias de la “envolvente térmica” es del orden del 20%. Los edificios que deban ser rehabilitados deberán cumplir dichos requerimientos, por lo que se prevé un desarrollo notable en el mercado de los SATE ya que una de sus características es precisamente el adaptarse a los edificios ya existentes. En la actualidad, que se habla en términos de sostenibilidad, los aislamientos térmicos juegan un papel cada vez más destacado en
la disminución de emisiones de CO2.

POR QUE AISLAR

Razones legislativas

El consumo energético de los edificios supone una parte considerable del total de energía consumida o “factura energética”. Por ello, se han ido aprobando normativas tendentes a reducirlo.

Ante la necesidad de establecer reglas y procedimientos que permitieran cumplir las exigencias básicas de ahorro de energía, además de otros requerimientos de la LOE,Ley de Ordenación de la Edificación, se aprobó en 2006 el CTE, y con él, el DB HE1 (documento básico, ahorro energético).

En su sección 1, referente a la Limitación de demanda energética, establece que los edificios dispondrán de una “envolvente térmica” que limitará adecuadamente la demanda energética necesaria para alcanzar el bienestar térmico, en función del clima de la localidad, del uso del edificio y del régimen estacional, verano o invierno.

Su ámbito de aplicación se extiende a los edificios de nueva construcción y también a las reformas o rehabilitaciones de edificios existentes, con una superficie útil superior a 1.000 m2 en los que se renueve más del 25% de sus cerramientos.

El R.D. 47/2007 sobre el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de edificios de nueva construcción establece:

La obligación de poner a disposición de los compradores o usuarios de los edificios un certificado de eficiencia energética que permite evaluar y comparar las prestaciones energéticas y los valores de emisión de CO2 de los edificios, aportando a los usuarios, nuevos criterios para la compra.

Esta obligación se materializa en una etiqueta energética análoga a la utilizada en otros bienes de consumo como electrodomésticos.

 

Razones de habitabilidad y confort

Con la utilización de los sistemas de aislamiento térmico por el exterior, se mejora considerablemente la inercia térmica de los cerramientos, estabilizándose las temperaturas interiores y evitando oscilaciones térmicas.

El calor, además de atravesar las fachadas, es absorbido en parte por ellas provocando un efecto de acumulación en el cerramiento. El calor que se acumula en el cerramiento tanto por la calefacción como por el sol es devuelto al interior en las horas mas frías.

En invierno la acumulación de calor se debe esencialmente a la calefacción y en menor medida al sol. Sin embargo, en verano esta acumulación de calor en el cerramiento es debida a la radiación solar y será necesario el uso de sistemas de refrigeración.

En las fachadas, el muro que es el elemento que tiene más masa, es el que acumula más calor. Por ello, para poder conseguir el confort interno deseado, en invierno deberemos evitar que pierda demasiado rápidamente el calor que le suministra la calefacción, y en verano trataremos de reducir en él la acumulación de calor. Esto es más fácil de conseguir con un sistema de aislamiento por el exterior.

Asimismo, cabe destacar que al emprender una obra de rehabilitación de un edificio habitado los trabajos de ejecución no perturban en exceso a los propietarios, ya que al colocarse por el exterior podrán seguir viviendo sin demasiadas molestias. Igualmente, cabe destacar que los SATE no reducen la superficie de las viviendas.

 

Razones socioambientales y económicas

Los SATE contribuyen a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente de CO2, por lo que ayudan a la protección del medio ambiente.

Al dotar al edificio de una mayor inercia térmica se reduce entre un 20% y un 70% la necesidad de utilizar calefacción y refrigeración, lo que supone en términos de sostenibilidad una importante aportación en la disminución de las emisiones de gases contaminantes.

España está comprometida, a través de varios tratados, en la disminución de gases de efecto invernadero, la protección de reservas medioambientales y el desarrollo sostenible del planeta:

–Protocolo de Kyoto 1997, freno a los gases tóxicos de efecto invernadero.

–Conferencia Berlín 1997, protección de las reservas medioambientales.

–Río de Janeiro 1992, desarrollo sostenible del planeta.

Por todo ello, y debido a que en nuestro país más de la mitad de los edificios están construidos con un aislamiento deficiente y en muchos casos sin aislamiento, desde las administraciones se están promoviendo planes de ayuda que insten a la rehabilitación térmica de los edificios como paso necesario para poder reducir la factura
energética.

Normativas de aplicación

Se da la circunstancia de que estos sistemas, por un lado, aparecen como novedosos pero su utilización se remonta ya a los años 40. Sin embargo, al no haberse podido desarrollar normativas relativas tanto al producto como a su puesta en obra, están regulados por los DITE (documentos de idoneidad técnica europeos) que tienen su campo de aplicación en los productos innovadores o no tradicionales, es decir, en los productos no normalizados.

La DPC (directiva de productos de la construcción) establece dos tipos de especificaciones técnicas para los productos de construcción: las normas armonizadas y los DITE. A los SATE les corresponde el DITE. Guía DITE 004 Sistemas de aislamiento térmico por el exterior SATE.
Este documento establece los criterios de trabajo y procedimientos de ensayos para la elaboración y concesión de un DITE para SATE.

En ella se recogen los métodos para verificar el comportamiento de estos sistemas considerando, por un lado, el sistema completo y, por otro, los componentes. Los métodos consisten en ensayos, cálculos, experiencia técnica, experiencia de obra, etc

DITE

Es la evaluación técnica favorable de la idoneidad de un producto para el uso asignado, fundamentalmente en el cumplimiento de los requisitos esenciales previstos para las obras en las que se utiliza dicho producto.
Los emiten los institutos pertenecientes a la EOTA y tienen validez en todo el ámbito europeo.
En España los emiten el Instituto Eduardo Torroja y el ITeC.
Los Estados miembros de la UE consideran los productos aprobados como aptos para el uso previsto, siempre que las obras hayan sido diseñadas y construidas correctamente y la conformidad de los productos con el DITE haya sido probada.

VENTAJAS TECNICAS

Reduce la aparición de puentes térmicos

El problema de los puentes térmicos es tan importante referido al riesgo de que se produzcan condensaciones como a la pérdida de calefacción o refrigeración.

Son una parte del cerramiento con una resistencia térmica inferior al resto y, como consecuencia, con una temperatura más baja, lo que aumenta la posibilidad de que se produzcan condensaciones en invierno o en épocas frías.

Los SATE son una buena solución a este problema, ya que al tratarse de un sistema exterior y continuo minimizan su aparición.

Condensaciones superficiales

Como norma básica para evitar condensaciones superficiales, es necesario mejorar el aislamiento térmico en el cerramiento y facilitar la renovación de aire.

ANAPE (Asociación Nacional de Poliestireno Expandido) ha realizado estudios que indican una ligera ventaja a favor de la colocación por el exterior del aislante para evitar estas condensaciones.

Condensaciones intersticiales

Estas condensaciones en el interior de los cerramientos se producen por la difusión del calor a través de ellos desde el ambiente con más presión (interior) al de menos presión (exterior). Como principio general, la permeabilidad al vapor del revestimiento deberá ser mayor a la del aislante.

Para evitar este tipo de condensaciones es más ventajoso colocar el aislante por el exterior, ya que la mayor parte del muro estará a temperatura más alta con lo que se minimiza su aparición.

Reduce las oscilaciones térmicas

Una de las principales causas de fisuras en las fachadas son las oscilaciones térmicas a que se ven sometidos los materiales por efecto de los continuos cambios climáticos.

La colocación del aislante por la parte exterior limita los saltos térmicos en todos los materiales situados por detrás del aislante, lo que disminuye las solicitaciones mecánicas.

El comportamiento esperado será mejor con los mismos productos cuando el aislamiento esté situado por el exterior. En relación con la impermeabilidad, mejoran también sensiblemente el comportamiento de la fachada ante el agua